La frecuencia con la que un gato necesita venir a nuestra peluquería felina en Eixample, Barcelona depende de varios factores, entre ellos la longitud de su pelaje, su edad, su estado de salud y sus hábitos de higiene. A diferencia de los perros, los gatos suelen acicalarse por sí mismos a diario, lo que reduce la necesidad de baños y cortes frecuentes. Sin embargo, esto no significa que no requieran cuidados profesionales en determinados casos.
En general, los gatos de pelo corto pueden necesitar una visita a la peluquería cada dos o tres meses, principalmente para un cepillado profundo, revisión del estado del manto y corte de uñas si fuera necesario. Muchos propietarios optan por realizar el cepillado en casa de forma regular, lo que puede espaciar aún más las visitas. No obstante, cuando el animal presenta caída excesiva de pelo, suciedad acumulada o dificultades para acicalarse por sí mismo, la intervención de un profesional resulta recomendable.
En el caso de los gatos de pelo largo, como el persa o el maine coon, la frecuencia suele ser mayor, como bien sabemos en Clínica Veterinaria Fort Pius. Estos animales tienden a desarrollar nudos y enredos con facilidad, especialmente si no se les cepilla a diario. Una visita mensual o cada seis semanas puede ayudar a mantener el pelaje en buen estado y prevenir problemas cutáneos. Además, en épocas de muda, puede ser conveniente intensificar los cuidados.
También existen situaciones particulares que requieren atención más frecuente en nuestra peluquería felina en Eixample, Barcelona, como en gatos mayores, con obesidad o con problemas articulares que les impiden asearse correctamente. Del mismo modo, algunos gatos con afecciones dermatológicas pueden necesitar baños terapéuticos bajo indicación veterinaria.

